sábado, 19 de mayo de 2012

Capítulo 10 - El veterinario

El terror de los animalitos. O no. A mi me encanta ir al vete. Sobretodo porque nada más entrar veo la carita tan dulce que tiene Rosi. Rosi es la chica que está en el ordenador. Siempre me dice cosas bonitas y me da chuches. Es muy buena y cariñosa. Cuando ya estamos dentro, lo primero que hace mami es pesarme. Le encanta hacerlo. A veces se pone pesada, porque tiene miedo que se me escapen los kilos. Yo intento tranquilizarla, pero ella me quiere tanto que tiene miedo que algo me pase. 
Entonces nos sentamos y esperamos a que venga María, que es la veterinaria.
A mi me gusta verla, pues me trata muy bien. Lo que menos me gusta es que me suban a la camilla esa que es metálica, pues me resbalo y tengo miedo de caerme. Tampoco me gusta que me pinchen, aunque yo no me quejo. La verdad es que tampoco he ido para cosas importantes. Recuerdo un día que fui porque se me rompió una uña y como se me podía infectar y ponerme malita pues me vendaron la pata, pero mami que es muy cuidadosa y no me quería ver con la venda me compró unos zapatos. 
Que risa pasamos. Yo no sabía caminar con zapatos y se me iban las patas para todos lados. Pero al final me hice una experta y corría con ellos.
Otra de las veces que tuve que ir fue cuando dejé de comer. Fue de repente. No sé que me pasó que ya no comía ni pienso, ni carme de lata, ni nada y eso que mami me compró de todo y de todas las marcas. Entonces María me dio unas vitaminas que me pusieron en forma otra vez y ahora como lo que me echen.
No tenéis que tener miedo al veterinario, pues es nuestro amigo.

viernes, 18 de mayo de 2012

Capítulo 9 - Yagu

El queridísimo Yagu
Os preguntaréis quien era Yagu. Si viviera sería el jefe de la banda.
Era el perro de mami. Era su guardián, su inseparable amigo. Era quien la consolaba cuando estaba triste, quien bebía sus lágrimas cuando lloraba. Le encantaba la nieve, correr por el bosque, cazar topillos, chapotear en el río y lo que más le gustaba era dormir a los pies de mami. Era su ángel de la guarda.
Tenía 13 años cuando después de su paseo, llegó a casa y se desplomó. Se le había parado el corazón.
Mami me cuenta que lloró mucho, y creo que aún lo sigue haciendo. Lloraron todos. 


Tiene mami una pequeña cajita de madera muy bonita en su habitación. La acaricia muchas veces y la oigo decir: "quizá estarías mejor en el bosque" y papi le dice a mami::"está en su casa". 

 

Creo que nunca se irá su espíritu. Ha sido un buen compañero


martes, 15 de mayo de 2012

Capítulo 8 - Tanis

Uy!!! ...Tanis. qué puedo decir de Tanis? Es un husky siberiano, precioso, grande y con un pelo largo y suave.


Vive con la nena de jugar y con su novio. Ha venido a casa muy pocas veces. A mi me impone mucho respeto, porque lo veo enorme. Es mayor, tiene 8 años y pocas ganas de jugar, pero es un poco trasto. Mami se enfada con él a veces.... y no le falta razón. Porque cuando pilla el cubo donde mami echa la basura, lo tira al suelo y rebusca en él. Y yo me pregunto qué buscará, porque no hay nada de interés.Pero de repente oigo a mami chillar: "Taniiiiiiissssssss". Uff... Pícaro se esconde tras las cortinas y yo me quedo detrás de mami esperando que no me riña a mi. A mi en el fondo me hace gracia la situación.
Luego está el tema de Ludo. A Tanis no le gustan los gatos, y yo creo que Ludo se da cuenta de ello y el muy pillo se contonea moviendo la cola provocando a Tanis, entonce corre tras él, pero cuando quiere cazarlo, Ludo va y le enseña las uñas. Es muy divertido.
Como veis nos lo pasamos bien en casa

lunes, 14 de mayo de 2012

Capítulo 7 - Kaiser

Y ahora llega el turno de Kaiser. Otro de la pandilla. Kaiser tiene 6 meses más que yo. Es un Golden Retriever. Es precioso. A mi me tiene enamorada. Tiene un pelo precioso y pesa ya 40 kilos. Vive con la novia de Willy, o sea con Jenny, la del pelo largo como Ludo. Uffff... vaya lío de nombres que estoy haciendo. Bueno, como os decía , Kaiser me fascina. No salgo muchas veces con él, pero cuando salgo nos lo pasamos en grande. Jugamos a perseguirnos y a chocar. Nos tumbamos en la hierba del parque y rodamos juntos por ella.



A veces aparece una perrita labrador que se llama Luna, pero no nos llevamos muy bien, ya que nos peleamos por Kaiser. Pero al final dejamos los celos a un lado y jugamos los tres.
Me gusta de Kaiser la potencia que tiene cuando corre y sobretodo que siempre va muy bien peinado. Dice Jenny que cuando juega conmigo, tiene que bañarlo porque lo lleno de babas de los cariños que le doy.
Pero, qué le voy a hacer? Yo soy así
Si queréis seguir la vida de Kaiser, también ha hecho un blog. Seguro que habla de mi. http://www.perroaventurasdekai.blogspot.com.es/

domingo, 13 de mayo de 2012

Capítulo 6 - Bruno

Y ahora le toca el turno a Bruno. Bruno vive con la nena de jugar y con su novio, ése que también juega muy bien. Es un perrito de tamaño medio, negro y con manchas marrones. Es la bomba. No os podéis hacer una idea de lo bien que me lo paso con él. Además corre mucho y muy rápido, a pesar de tener mala una patita. Cada vez que viene a casa de visita me vuelvo loca de alegría, me lo como a besos y empezamos a mordernos los mofletes. Es una pasada. Luego nos tranquilizamos, comemos un poco y echamos un traguito de agua y vuelta a empezar.


Un día escuché a los mayores la historia del pobre Bruno y me dio mucha pena, tanta pena que estuve llorando toda la noche. Es por eso que le quiero tanto. Brunito, así le llamo, no tuvo una buena vida.  Dicen que tuvo maltrato y que se le rompió una patita. Tuvieron que operarle y le pusieron algo en la pata, pues llevaba muchos días con ella rota. Dicen los mayores una palabra muy rara: prótesis. Éso es lo que le pusieron. Después de un tiempo la nena de jugar decidió adoptarlo y ahora es un perro feliz. Bruno me hace mucha gracia porque mueve la cola a unas velocidades increíbles. Lo pasamos muy bien juntos.
A quien lea esto, sólo quiero decirle que cuando se tiene un animalito en casa es para cuidarlo y respetarlo, pues es uno más de la familia. Así que por favor, no tengáis en casa aquellos animales que no tengáis tiempo de cuidar. 


Capítulo 5 - Pícaro

Pícaro ya estaba en casa cuando llegué, igual que Ludo. Es un perrito grande a manchas negras y blancas. Es muy bonito. No se sabe la raza pues lo adoptaron del albergue donde trabaja la nena de jugar. Lo trajo ella porque le pareció que ya era hora de que tuviera un hogar, pues dicen que anda sobre los 9 o 10 años. 
Pícaro es un perrito muy serio. Ay...los años pesan. Pero cuando salimos a jugar yo veo que está muy ágil.


De todas formas, yo creo que lo que le pasa es que es un poco vago. Cuando come, se echa en el suelo, está todo el día descansando y por más que voy a darle lametazos, no me hace ni caso. La dolce vita, ése es su lema.
Un día me contaron la historia de Pícaro. Dicen que apareció por el albergue con sus hermanos, todos cachorros. Parece ser que les habían abandonado a su suerte. Y desde ese momento pasaron todos estos largos años sin saber lo que es el cariño de una familia. Desde que está con nosotros ha mejorado, pero sigue siendo un perrito tímido y asustadizo. Le asustan los coches, mucha gente, pero sobretodo los petardos y los truenos. Él es feliz en el pueblo. Allí está alejado de todo aquello que pueda hacerle sentir mal. Le gusta cazar conejos, correr al trote y chapotear en el río. Yo me llevo bien con él aunque me gustaría que jugase un poco más, pero entiendo que ya es mayorcito y no puedo pedirle mucho. A pesar de todo es mi amigo y mi hermano mayor.



Pícaro y yo

sábado, 12 de mayo de 2012

Capítulo 4 - Ludo

Ludo es un gato. Dice mami que es un gato persa. Yo no entiendo. Sólo sé que es blanco como la nieve y tiene el pelo muy largo.


Cuando yo llegué a la casa él ya estaba alli, aunque tampoco hacía mucho que estaba, porque antes de estar con mami estaba con la mamá de mami. Dicen que no podía estar en la casa porque antes que yo estaba Yagu y perseguía a Ludo por toda la casa. Yagu era un rottweiler que tenía mami y al que quería mucho y se murió el pobre, pero ésa será otra historia que ya contaré.
Continuaré con Ludo. Como os decía es un gato persa. Cuando yo llegué era más pequeña que él. Me encantaba perseguirle y tirarme encima de él. Me gustaba morderle la cola. Un día de tanto morderle le dejé sin cola. Pobre... como lo dejé.
Yo iba creciendo y Ludo siempre estaba igual. Ahora él pasa por debajo de mis patas. Es mi amigo. Le quiero mucho y me preocupa todo lo que le pase. Recuerdo que una vez se puso malito de un ojo y le pusieron una cosa en el cuello que llamaban collar isabelino.



 Me daba mucha pena porque el pobre chocaba con todos los muebles. Pero nunca me separaba de él. Cuando a veces vomita voy enseguida a ver qué le pasa y aviso a mami corriendo. Ludo la quiere mucho, siempre dormimos a sus pies y siempre juntos. 


Capítulo 3 - Mi familia

Mi familia es muy guay. Están todo el día entrando y saliendo y no sabéis el trabajo que da eso, ya que tengo que ir a saludar. Son cinco humanos, un gato que se llama Ludo y un perro grande y muy bonito que se llama Pícaro y yo por supuesto, la más traviesa y la más pequeña de la casa. De Pícaro y de Ludo ya os hablaré. Ahora os contaré un poco cómo son los humanos. Están mami y papi. Mami me quiere muchísimo. A veces es un poco empalagosa, pero qué le vamos a hacer. Yo me dejo porque sino se pone triste. Papi es un grandullón. Juega mucho conmigo a la pelota. Él la tira y yo voy por ella y se la llevo. Los dos me llevan a correr por el monte. Papi tiene una moto de montaña y cuando vamos al monte me encanta correr detrás de él.


Tienen tres hijos. El mayor, Willy, tiene una novia, Jenny, que tiene el pelo largo, casi como Ludo y siempre me traen chuches de esas que tanto me gustan. Tienen un perrito que se llama Kaiser. Con él juego mucho. Sobre todo a chocarnos. Ya os hablaré de él. Luego está el del medio, el Tete. Siempre que puedo me cuelo en su habitación y detrás de mi va Ludo. Y luego está la pequeña, Ali. A ésa la llamo la nena de jugar, porque juega muy bien conmigo. Es perfecta. Tiene un novio que es muy alto y también juega bien conmigo. Se llama Miguel. Ellos también tienen unos perritos que son amigos míos, Bruno y Tanis. Tienen una casa en el pueblo y a veces me llevan para correr con mis amigos y como trabajan en un albergue de animales pues a veces también juego con otros perritos. Como veís somos una gran familia y yo me siento orgullosa de ellos.

Capítulo 2 - Como llegué a casa

Mami me cuenta muchísimas veces como llegué a casa. Dice que estaba muy triste porque Yagu se fue al cielo de los perros y que lloraba mucho por eso. Así que decidió que tenía que traer a alguien que la ayudase a superarlo. Mami es de la opinión de que los humanos no tienen que elegir al perro sino que somos nosotros los que tenemos que elegir al humano. Yo me encontraba con mis hermanos en un sitio muy bonito. Aún no se había ido ninguno. Éramos 10 cachorros y mi mamá verdadera no podía ya darnos de comer, por lo cual estaba buscando familias para que se hicieran cargo de nosotros.


En cuanto vi a mami entrar donde estábamos me dije a mi misma: "La quiero para mi". "Que guapa es"
Así que fui corriendo hacia ella y me cogió en brazos. Yo pensaba: "Que no me suelte, que no me suelte"
Y mami no me soltó. Yo la oí decir: "Me llevo a esta niña. Ella me eligió, así que no se hable más"
Y me fui con mami en sus brazos. Me cogía muy fuerte y me sentí muy a gusto con ella. Dice que ahora que soy mayor quiere llevarme a ver a mi mamá verdadera. Espero que me lleve pronto porque no quiero olvidarla.

viernes, 11 de mayo de 2012

Capítulo 1 - Hola a todos,


Me llamo Maggie, y soy una perrita boxer de un año.

Hace unos once meses llegué a la casa donde vivo ahora. Comparto casa con una familia, con un gato y con otro perrito aunque tengo muchos amigos de los que ya os iré hablando.


A veces me llaman Pirañita, no sé por qué... creo que es porque salto y muerdo los dedos cuando me dan algo de comer.

Entre mis habilidades especiales estan llenar la vejiga de agua y hacer pis por toda la casa, hacer oídos sordos cuando me riñen y romper el corcho del suelo. Pero mami siempre me defiende... porque me quiere mucho. No importa lo mal que me porte.

Poco a poco os iré contando anécdotas de mi día a día, porque la vida de un perro es muy relajada y tengo mucho tiempo para escribir.